Bueno... sé que llevo muchos meses sin pasarme por aqui, pero después de unos días difíciles, he decidido que ya es hora de quitar las telarañas a este rincón.
Podría escribir la primavera y el verano de este 2011, pero... siento que todo puede resumirse en una palabra: felicidad. El causante? ÉL. Si... esa persona que me hace sonreir, disfrutar cada momento y olvidar la tristeza. La primavera, perfecta primavera, dió paso a un verano que creo que jamás olvidaré. Han sido unos meses simplemente increibles. La arena, el sol, el mar y... nuestra luna llena, han sido los accesorios perfectos, y su compañía, todo lo que necesitaba a mi lado.
Pero como todo lo bueno se acaba... al nuestro verano le sucedió lo mismo, y ahora ya estamos inmersos en un frio otoño.
Hasta el día de hoy, cada momento a su lado ha sido inigualable. Cada abrazo, cada beso y cada canción. Sí, no lo cambio por nada.
Pero... en ocasiones... el color de rosa con el que veo todo desde hace ya casi 2 años, palidece. Si... no todo es siempre perfecto, y tras días difíciles he de reconocer, que he pasado el mayor miedo de mi vida.
He visto cómo el cauce de esos ríos que se cruzaron aquel frio diciembre, podía separarse, y he de reconocer, que en mi interiro sólo ha habido cabida para un sentimiento: Pánico.
Él, esa persona que me da la vida, que me da las ganas de seguir... alejarse? No pude permitirlo. No pienso renunciar a mi felicidad, no pienso volver a aquellos días tristes, oscuros, sin ganas de nada... no pienso renunciar a Todo lo bueno que tengo, a él.
Así que, hoy, primer día del mes de noviembre, quiero dejar bien claro, que no pienso renunciar a él, a mi chico guapo, a mi Todo, a la razón de mi alegría.
De verdad, que no puedes imaginar... cuantísimo te quiero
martes, 1 de noviembre de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
